La Guía del Varón

Durante 67 años, Dale Schroeder  se dedicó a la carpintería en Iowa, además de llevar una vida muy modesta, lo que permitió ahorrar más de 3 millones de dólares; pero como nunca se casó ni tuvo hijos, decidió crear un fondo de estudios para jóvenes de escasos recursos.

Dale murió en 2005, y en ese momento comenzó a operar el fondo, que en este 2019 se agotó. Durante 14 años permitió que 33 personas terminaran sus estudios universitarios.

Durante su infancia y juventud vivió complicaciones económicas, por lo que no pudo ir a la universidad, así que poco antes de morir habló con Steve Nielsen, su amigo y abogado, para ver qué podía hacer con todo el dinero ahorrado. Nielsen comentó en una estación de radio local:

Quería ayudar a los niños que eran como él, que probablemente no tendrían la oportunidad de ir a la universidad sino por su dinero. Dije: ‘¿De cuánto estamos hablando, Dale?’ Y él dijo: ‘Oh, poco más de 3 millones de dólares’. Casi me caigo de la silla.

Dale siempre vivió de forma muy austera, incluso, quienes lo conocieron manifestaron que solo tenía un par de pantalones y manejaba una vieja camioneta Chevrolet oxidada. Todo el dinero lo guardaba, y afortunadamente no decidió enterrarlo o dejarlo bajo el colchón, sino compartirlo.

Los 33 beneficiarios, quienes se llaman a sí mismos “Hijos de Dale”, pudieron pagar sus estudios universitarios, con 2 condiciones que les pidió el abogado: recordar a Dale y al convertirse en profesionistas, replicar su ejemplo.

Kira Conrad, una de las beneficiadas, comentó en entrevista para la televisión local:

Crecí en un hogar monoparental y tenía tres hermanas mayores, por lo que pagarnos a las cuatro la universidad nunca fue una opción. Cuando Steve Nielsen me habló por teléfono diciendo que mi colegiatura estaba pagada, rompí en llanto de inmediato. Un hombre que nunca me conocería, que, básicamente, me llevó a la universidad, eso es increíble. Eso no sucede.

Sí, eso pocas veces sucede, pero estos héroes son los que nos hacen pensar que no todo está perdido todavía. Al final, Dale no tuvo hijos biológicos, pero ahora tiene 33 que le estarán agradecidos eternamente.