La Guía del Varón

Hay hombres que apenas si pueden tener una novia, mientras que este tipo se quiso pasar de listo engañando a tres mujeres; ellas terminaron humillándolo en público.

Para Charlie Fisher, un joven de 20 años residente de Hertfordshire, en Inglaterra, vivir una triple vida era algo normal y se las había arreglado para tener tres parejas. Pero tarde o temprano cualquiera que sea infiel recibe su merecido y este donjuán tuvo que salir huyendo cuando descubrieron sus engaños.

Su farsa se vino abajo cuando le dijo a su novia, quien decidió permanecer anónima, que estaría de vacaciones en Alemania, pero se veía algo nervioso. Mientras estuvo ausente, ella se puso a hacer un poco de investigación en las redes sociales acerca de su novio, quien siempre se tomaba fotos con ella pero le pedía que no lo etiquetara y que no le escribiera nada en su muro de Facebook.

Una vez lo había visto con otra mujer, pero él dijo que solo era una amiga. Entonces la novia la buscó en Twitter, descubrió que se llamaba Becky y que ahí presumía a Charlie como su pareja. Se dieron cuenta de que las había estado engañando desde enero, y que desde abril también tenía otra novia, llamada Lizzie, a quien le mandó mensaje:

Anónima: Hola, sé que no me conoces, pero sé que conoces a Charlie Fisher  y quería saber si eras amiga suya o más que amiga.

Lizzie: Es mi novio, ¿por?

Anónima: Porque su otra novia me preguntó si yo era su amiga o más que amiga.

Lizzie: ¿Qué? ¿Quién es ella? ¿Tiene otra novia?

Anónima: Ella se llama Becky, y yo he estado con él desde enero.

Lizzie: ¿Me están haciendo una broma? Qué mentiroso es, ¿por qué haría algo así?

Mientras el galán estaba de vacaciones, Becky contactó a sus dos socias para aclarar todo y encarar al infiel Fisher.

Las tres se presentaron en el aeropuerto cuando Charlie regresaba de vacaciones, acompañado de su abuela. Al verlas juntas se congeló, pero luego se hizo el ofendido y les preguntó qué estaban haciendo allí. Cuando lo enfrentaron, el infiel descubierto se refugió con su abuela.

Cuando las novias explicaron lo que estaba pasando, este patán tuvo que salir corriendo junto con su abuela. Escapó, pero no sin antes llevarse la vergüenza de su vida y ser expuesto en los medios como una “rata”.

Esto es lo que se ganan quienes le quieren jugar al yo las puedo todas. Terminan siendo descubiertos y con todo mundo riéndose de ellos.