Mi Brújula

La Audiencia de Lleida ha condenado a una mujer a tres años de cárcel por intentar matar a su marido golpeándole con una botella de cava después de haberle ofrecido unas natillas con sedantes, que el hombre no se comió tras notar un sabor raro.

La sentencia la condena por un delito de homicidio en grado de tentativa. Además de la pena de prisión, la mujer deberá pagarle a la víctima 5.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

La Audiencia considera probado que la mujer golpeó a su marido primero con la botella y luego con un objeto contundente de cristal en el baño de la casa. El hombre consiguió zafarse y en el descansillo de la escalera lo tiró al suelo e intentó golpearle con un jarrón. El hombre consiguió encerrarse en una habitación y llamó al 112.

Cuando llegó la policía, el marido estaba encerrado en la habitación desnudo y pidiendo ayuda desde la ventana. La mujer estaba en la bañera con un cristal en la mano, cortes en sus muñecas y en las ingles.

La versión de ella:

La acusada dijo en el juicio que las natillas eran para ella y que los sedantes que llevaban se lo había recomendado un psicólogo. Explicó que había machacado las medicinas y mezclado con las natillas para tomárselas ella y contó que no tenía la intención de matar a su marido.

La mujer dijo que tras la comida ambos compartieron un baño en el que tomaron cava y que fue él quien le agredió a ella por negarse a mantener relaciones sexuales.

Los hechos ocurrieron en febrero de 2018 y desde que fue detenida la mujer está en prisión preventiva.